Logo
17 Octubre, 2019       LISBOA - MAX. Mostly cloudy with a little rainº, MIN. 12º

 
D L M M J V S
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31
Carpetas  |  Feliz Navidad en Lisboa !
Feliz Navidad en Lisboa !
LiL
Feliz Navidad en Lisboa !


NAVIDAD EN LISBOA 2007


¿Navidad? ¿Con este tiempo?

La Navidad en Lisboa quizás no siempre corresponde a la idea que tenemos interiorizada de que en Europa, en esta época del año, hay nieve, lluvia, o al menos hace frío…

De todos modos, si el tiempo empieza a estar más húmedo, tened la certeza de que vais a pasar frío!!!

Tampoco se trata de una Navidad del hemisferio Sur en que uno puede andar con pantalón corto e ir a la playa. Es una Navidad del sur de Europa, de características bien diferenciadas y con menos frío que en los países en que Papá Noel visita las casas cubiertas con una capa de nieve. Como en el resto del mundo occidental, en esta época decoramos la ciudad con iluminaciones más o menos alusivas de este periodo del año que ayudan a crear un ambiente festivo y predispuesto a la generosidad.

Generosidad que es esperada ansiosamente por los comerciantes que aspiran a que esta época del año les traiga lindos regalitos para sus zapatos (perdón, bolsillos), al igual que los niños y niñas que se han portado bien.

Y de este modo, la ciudad se va transformando, inundada de lucecitas colocadas a modo de  puentes por encima de las calles y de nuestras cabezas o entre las ramas de los árboles, algunas ya desnudas de sus hojas, representando renos, estrellas, lazos, regalos, velas o figuras navideñas con  más o menos estilo. En algunos edificios se colocan redes de lucecitas a modo de estrellas que hacer resaltar las líneas arquitectónicas como si estuvieran construidos de luz. Es en este ambiente que los lisboetas discuten sobre si la decoración de este año es más bonita o menos que la del año pasado, y en que la Navidad se aproxima a las familias y a veces… al corazón de las personas.

En esta época asistimos a la proliferación de iniciativas dirigidas al apoyo de los menos favorecidos, y para ello se realizan ventas de Navidad cuyos resultados van destinados a asociaciones caritativas o instituciones no lucrativas de apoyo a enfermos, niños, indigentes, víctimas de agresiones, etc…

Confieso que encuentro bonita esta idea de que los cristianos asocien el nacimiento de Cristo a la generosidad y la solidaridad, pero no hay que olvidar que también hay personas que  abusan de la generosidad de los demás para obtener lucro de manera fácil e ilegal, por lo que debéis conocer lo máximo posible la organización que decidáis apoyar.

Y en sintonía con este ambiente de generosidad, se hacen regalos para distribuir entre familiares y amigos, y se adquieren los manjares que se degustarán en la Nochebuena y el día de Navidad. Claro que esta demanda hace que suban los precios, en particular los de los juguetes, la ropa y la comida, pero como hay que ser generosos, ¡todo se aguanta!.

Los niños son los que más se benefician de estas atenciones, y también por estas fechas llegan los espectáculos de circo, y vemos montarse grandes carpas en algunos puntos de la ciudad. También forman parte de la tradición la música y el baile, y los espectáculos se ambientan en los temas propios de estas fiestas, por eso cada año podemos asistir a representaciones del “Cascanueces” de Tchaikovsky,  así como conciertos de música navideña. Aparecen nuevas versiones de “Pedro y el lobo” de Prokofiev, y también nuevas ediciones de cuentos de Navidad, tanto clásicos como nuevos, en los escaparates de las librerías.

Esta es la Lisboa globalizada de comienzos del siglo XXI, que, no obstante, consigue mantener algunas de las características de antiguamente….

Al ser un país de tradición católica, los belenes fueron el centro de las celebraciones a lo largo del tiempo, y existe una larga tradición en este arte de representar la Navidad con todos sus elementos típicos, en primer lugar encontramos la Sagrada Familia con el Niño Jesús en el pesebre, la Virgen como madre amorosa y S. José protector con su bastón de caminante, abrigados por la proximidad de la mula y el buey. La estrella encima del portal les indica el camino a Melchor, Gaspar y Baltasar.

Los pastores y sus rebaños también suelen estar presentes, si el espacio lo permite.
La representación puede estar completada por casitas, riachuelos, puentes, pequeños lagos, desniveles del terreno, caminos y vegetación por donde se colocan las figuras.

Es la continuación de la tradición iniciada en el periodo barroco, de finales del siglo XVIII, con belenes muy elaborados y mecanizados en los que todos los elementos eran fabricados cuidadosamente, dándonos la sensación de estar viendo un cuadro vivo. Son conocidos como “Aparelho de Presepio” (Belenes móviles) con norias, molinos y riachuelos en movimiento. Los más famosos son los de Machado de Castro con cientos de figuras que aún hoy pueden ser vistos en el Museo de Arte Antiga o en la basílica da Estrela.

Hoy en día, en nuestras casas continuamos poniendo el Belén, aunque más pequeño, y algunas veces reducido a la Sagrada Familia, pero continúa siendo un elemento fundamental de nuestra tradición navideña.
Durante el siglo XX, también se generalizó el uso del árbol de Navidad como decoración típica de estas fiestas y que nos ha llegado de las tradiciones del norte de Europa.

En la Nochebuena, las familias se reúnen para cenar, siendo  el plato típico el bacalao cocido acompañado de patatas, col, grelos, zanahorias, huevos y cebollas también cocidos y aliñados con aceite de oliva. Para la comida del día de Navidad, la tradición gastronómica se centra en el pavo con una variedad de acompañamientos en la que podemos encontrar patatas asadas o fritas, arroz, verduras, castañas o ensaladas, presentadas de todas las formas que permiten la creatividad y estética actuales.

Los dulces tienen un papel importante en la mesa, comenzando por  el bolo rei , hecho con frutas escarchadas, y el bolo rainha, con frutos secos, y siguiendo con rabanadas, azevias, lampreas de huevo hilado, bolinas, filhoses, aletria, arroz doce, coscorroes y sueños. Los frutos secos también tienen su lugar en la mesa en esta época del año, sobre todo las almendras, piñones, nueces, avellanas y pasas.

La Navidad también consiste en intentar mantener la magia de la infancia y la inocencia de creer en todo los que los adultos dicen, por ello, algunas familias se mantienen fieles en creer en Papá Noel, quien deja regalos a niños y a adultos. Recuerdo a la niña de 12 años que, sabiendo que Papá Noel en realidad no existe, continúa fingiendo que cree para no privar de la magia del momento a los primos más pequeños….pensándolo bien, además de generoso, también me parece pedagógico.

Y esto mismo es la ciudad en Navidad, más tráfico, más luces, más compras, más sonrisas, más abrazos, más comidas y cenas de Navidad, más atención a los pobres, a los niños, a los enfermos, a los ancianos…pero ¿les llegará a todos aquéllo que necesitan?.


Mejores direcciones para comprar el Bolo Rei :
- Confitería Nacional en Praça da Figueira
- Confitería Aquarius en el Alto de Algés.
Misa del Gallo
:
- en la Sé de Lisboa : Muy concurrida, celebrada por el Cardenal Patriarca,
- en el Convento dos Cardaes : Muy bonita con coro de monjas.
- en Stº Antonio do Estoril.





Nuestros agradecimientos pelas fotos de Lisboa a Javhlan Byamba